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Pasión Albiceleste
Fútbol argentino, con el corazón

Argentina 16, Uruguay 15: la cuenta de la Copa América y la trampa de los años veinte

· revisado el · claravidal

El 16 de julio de 2011, en el Brigadier López de Santa Fe, Carlos Tévez se plantó frente a Fernando Muslera con la tanda de penaltis ya rota. Argentina jugaba en casa, con Messi de 24 años, con el país entero convencido de que aquella era la buena. Uruguay había terminado el partido con un futbolista menos y aun así se iba llevando el 1-1 a los penaltis. El disparo de Tévez lo adivinó Muslera. Uruguay pasó a semifinales, ganó el torneo dos partidos después con un 3-0 a Paraguay y se marchó de Argentina con la copa debajo del brazo.

Ese día no solo se acabó una Copa América. Se rompió un empate que llevaba décadas congelado. Uruguay llegó a quince títulos y dejó a Argentina en catorce, y encima lo hizo en Buenos Aires, en Santa Fe, en La Plata, con el anfitrión mirando.

Trece años para dar la vuelta a la tabla

Lo que vino después es conocido: tres finales perdidas en cuatro años, dos de ellas contra Chile y por penaltis, y la sensación de que aquella generación se iba a quedar sin nada. Hasta que el 10 de julio de 2021, en un Maracaná vacío por la pandemia, Ángel Di María picó el balón por encima de Ederson en el minuto 22 y Argentina aguantó el 1-0 contra Brasil. Quince y quince. Empate otra vez.

El desempate llegó en Miami, el 14 de julio de 2024. Colombia y Argentina se fueron a la prórroga sin goles, con Messi lesionado y llorando en el banquillo, y en el minuto 112 Lautaro Martínez la empujó tras un pase de Giovani Lo Celso. Dieciséis. Por primera vez en casi cien años de historia del torneo, Argentina se quedaba sola en lo más alto.

El listado, año por año

Los dieciséis de Argentina: 1921, 1925, 1927, 1929, 1937, 1941, 1945, 1946, 1947, 1955, 1957, 1959, 1991, 1993, 2021 y 2024.

Los quince de Uruguay: 1916, 1917, 1920, 1923, 1924, 1926, 1935, 1942, 1956, 1959, 1967, 1983, 1987, 1995 y 2011.

Sí, 1959 aparece en las dos listas y no es una errata. Aquel año se jugaron dos campeonatos sudamericanos: uno en marzo en Argentina, que ganó el anfitrión con un Pelé jovencísimo de máximo goleador del torneo con Brasil, y otro en diciembre en Ecuador, que se llevó Uruguay. Los dos cuentan.

Dónde empieza la discusión de bar

La cuenta se pone interesante cuando uno se va al principio de todo. La CONMEBOL nació en 1916, y ese mismo año se organizó el primer Campeonato Sudamericano en Buenos Aires, con motivo del centenario de la independencia argentina. Lo ganó Uruguay. En casa ajena, en la fiesta ajena.

Pero seis años antes, en 1910, ya se había jugado en Buenos Aires un torneo entre Argentina, Uruguay y Chile por el centenario de la Revolución de Mayo. Argentina lo ganó, y en el partido decisivo se comió a Uruguay. Ese título no entra en el palmarés oficial porque se disputó antes de que existiera la confederación, y ahí está el primer nudo: hay quien sostiene que Argentina tiene diecisiete y no dieciséis. La CONMEBOL, que es la que reparte los trofeos, dice dieciséis.

El segundo nudo está en cómo se ganaban aquellos campeonatos. En los años diez y veinte no había final. Se jugaba una liguilla de tres o cuatro selecciones y campeón era el que sumaba más puntos, con partidos de desempate cuando había igualdad. Uruguay ganó así 1916, 1917, 1920, 1923, 1924 y 1926: seis títulos en once años, en torneos de tres o cuatro equipos que a veces se resolvían en una semana. Argentina hizo lo propio en 1921, 1925, 1927 y 1929. Comparar aquello con ganar la Copa América de 2024, con dieciséis selecciones, invitados de la CONCACAF y un mes de competición, es un ejercicio que cada hincha resuelve como le conviene.

Y hay un tercer nudo: las ediciones extraordinarias. En 1935, 1941, 1945, 1946 y en el segundo torneo de 1959 se jugaron campeonatos convocados fuera del calendario habitual, algunos sin todas las selecciones. Argentina se llevó tres de ellos, Uruguay dos. La CONMEBOL los cuenta igual que a los demás. Si se descontaran, la tabla cambiaría de forma. Nadie los descuenta.

La ventaja de jugar en casa

Hay un dato que a los uruguayos les encanta y con razón: han organizado el torneo siete veces (1917, 1923, 1924, 1942, 1956, 1967 y 1995) y han ganado las siete. Pleno absoluto en Montevideo.

Argentina ha sido anfitriona nueve veces, más que nadie: 1916, 1921, 1925, 1929, 1937, 1946, 1959, 1987 y 2011. Ganó seis. Y las tres que se le escaparon en casa se las llevó Uruguay: la primera de todas en 1916, la de 1987 y la de 2011. Un patrón que resulta gracioso hasta que uno se acuerda de la cara de Tévez en Santa Fe.

Lo que queda

Uruguay lleva sin ganar desde aquel 2011, aunque en 2024 volvió a estar cerca: cayó en semifinales contra Colombia y ganó el partido por el tercer puesto. Argentina llega a la próxima edición con la posibilidad de estirar la diferencia a dos.

Durante buena parte del siglo pasado y todo el principio de este, la pelea estuvo tan igualada que un solo torneo la movía de sitio. Catorce y catorce durante años. Quince a catorce desde Santa Fe. Quince y quince desde el Maracaná. Dieciséis a quince desde Miami. Nunca ha habido más de un título de distancia entre los dos desde los años cuarenta, y esa es probablemente la mejor forma de entender por qué el asunto sigue dando para tanta discusión.